Querido Charlie:
¿Cómo es posible en tan
sólo un día retroceder todos los pasos que has estado dando durante meses e
incluso años? ¿Tienes la respuesta a eso? Porque yo no y no logro entenderlo.
Juro que me sentía mucho mejor. Mucho mejor de lo que me he sentido en mucho
tiempo pero luego ahí está. Ahí está el constante pensamiento que me hunde en
lo más profundo de mi océano de aflicciones. Latiendo detrás de mi cabeza.
Esperando poder atacar otra vez.
Ya van dos años y luego
no hay nada. El tiempo no cura nada, ¿sabes? ‘Dale tiempo al tiempo… él lo cura
todo’ dicen, pero no es así. Lo sé. Tú lo sabes, Charlie. Todos lo sabemos. ¿Cuánto
tiempo más tengo que esperar? ¿Cuánto tiempo más tengo que avanzar para que un
día todo se vaya a la basura? Lo intento muy duro, de verdad lo hago, pero no
encuentro las respuestas a esas preguntas. ¿Has sentido que todo lo que habías
estado construyendo poco a poco se está derrumbando? ¿Cómo es posible que un
día estés bien y luego al siguiente ya no?
¿Cómo es que
acostumbras tanto al veneno que rodearte de él te mantiene vivo? ¿Cómo es que
desintoxicarse de él pueda llegar a ser mortal para ti? ¿Cómo es que después de
unos días, te seduce y te mata al momento en que vuelves? Juro que intenté
alejarme de esos lugares, de esas personas, de esos ambientes. Pero la espera
por volver me estaba matando lentamente. Aun así lo que acabó por destruirme
fue su tentación. Llegué sin avisar y me fulminó en unos segundos. Es como si
me hubiese estado esperando de hacía mucho tiempo.
Lo intento, de verdad
lo intento, Charlie. Dime que algún día esto sólo será un mal recuerdo. Dime
que nunca más me volveré a sentir así. Por favor, miénteme una vez más y dime
que el tiempo lo cura todo y que estaré bien. Miénteme y dime que nada dura
para siempre. Miénteme, por favor, porque ahora creo cualquier cosa que me
digas.
Con amor,
M.
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